¿Cuál es el origen del compliance?

16 de sep. de 2022

El compliance aparece por primera vez en Estados Unidos debido a los múltiples casos de corrupción conocido como ‘watergate’ en el que el día 17 de junio de 1972, en plena campaña electoral para las elecciones de presidente de los Estados Unidos, unos agentes en cubierto, comandados por el director de seguridad del comité para la reelección del presidente y el mismo presidente Nixon, iniciaron una operación para instalar micrófonos, cámaras, intervenir llamadas y lo que hiciera falta para espiar la campaña del demócrata George McGovern para las elecciones de ese año[1] . Cuando este escándalo salió a la luz, esto significó la primer y única renuncia de un presidente en funciones de los Estados Unidos. Falta de ética y abuso de poder, cosas que nunca habían tenido un significado mayor con consecuencias graves en la historia de ese país. En la década de los 70, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos implementó el FOREIGN CORRUPT PRACTICES ACT, cuyo objetivo era regular los comportamientos éticos de las empresas americanas, especialmente las que operaban en otros países, más que nada para evitar la práctica de sobornos a funcionarios y la primera empresa en ser investigada fue la compañía aeronáutica ‘Lockheed’, quienes hacían pagos millonarios para ganar licitaciones y contratos en Japón[2]. Aquí las grandes corporaciones se dieron cuenta que necesitaban un mecanismo de control para que, en dado caso que la autoridad competente iniciara una investigación en su contra, pudieran demostrar su inocencia gracias al cumplimiento de todas las normas que ya tendrían bien estructuradas con anterioridad.

Definición y análisis

La palabra compliance es un término anglosajón que significa ‘cumplimiento’. Partiendo de esta base, la palabra en si puede abarcar muchos significados, pero en el área corporativo se puede entender al compliance como mecanismos de control que utilizan las empresas, sin importar que sean grandes o pequeñas, para la prevención de riesgos laborales y prevención de delitos.

Estos mecanismos de control son modelos de prevención y cumplimiento normativo, es decir, son normas que pueden ser para el desarrollo interno o externo de la empresa, que sirven para prevenir delitos que pudieran ser cometidos en un futuro o para guardar una postura de ética en las distintas funciones de la empresa.

La implementación de estos mecanismos de control debe surgir desde la alta dirección de la organización, es decir, son los mismos lideres empresariales quienes implementan el sistema compliance con el objetivo principal de mejorar o mantener en cuanto a la reputación de la empresa y no por los beneficios económicos que esto implicaría. Con el sistema compliance pueden ver claramente cuáles son sus derechos y obligaciones con los que cuentan para el correcto desarrollo de sus actividades.

El compliance se implementa por la voluntad de la empresa, pero esto es en realidad una respuesta hacia la autoridad cuando, por poner un ejemplo, la autoridad pide a las empresas ciertos lineamientos y esta quiere saber cómo los va a implementar, entonces entre todas las opciones para cumplir con esto, el compliance es una de ellas. Como vemos, en esencia no es algo obligatorio, pero es necesario para cumplir con los avisos o recomendaciones de las autoridades.

Pero no todo es tan fácil como se plantea. Los escándalos corporativos son más comunes de lo deberían serlo. El escándalo más grande ocurrió en Estados Unidos, donde una empresa llamada ENRON, en tan solo cinco años desde su fundación, llegó al top 5 de las empresas mejor valoradas del mundo. Una periodista llamada Bethany Mclean, inicio una investigación dentro de las instalaciones de la empresa, donde destapó el mayor fraude financiero en la historia de los Estados Unidos. ENRON ocultaba información sobre sus grandes deudas y falsearon la contabilidad para que los pasivos aparecieran como activos en sus balances generales. Esto no solo conllevo a la quiebra y eventual disolución de ENRON, también se llevó consigo a una de las cinco firmas auditoras más grandes del mundo, ARTHUR ANDERSEN, ya que se descubrió que ellos respaldaban las acciones de ENRON y destruían documentación y ocultaban información a placer. Las prácticas de ENRON y ARTHUR ANDERSEN generaron un replanteamiento y regulación de las malas prácticas de comportamiento para que las empresas tengan un reforzamiento en entre de información, cuentas contables y estados financieros.

Esto como vimos anteriormente, lleva existiendo desde la década de los 70’ como una respuesta a los actos de corrupción y antiética realizados por las distintas corporaciones de Estados Unidos. Este cumplimiento normativo no tiene mucho tiempo existiendo en México. En las décadas pasadas, la mayoría de las corporaciones que contemplaban el sistema compliance en nuestro país eran bancos y transnacionales. Sin embargo, este mecanismo empezó a llamar la atención de los empresarios mexicanos a partir de que se implementó la responsabilidad penal de las empresas personas morales.

En el día 5 de marzo de 2014, se publicó en el diario oficial de la federación, el Código Nacional de Procedimientos Penales, que, entre otras cosas, apareció por primera vez la responsabilidad penas de las empresas. Desde ese momento se pueden presentar denuncias en contra de las empresas por la vía penal, ya que antes no se podía y solo asumían responsabilidad civil, mercantil o de otro rubro, pero no penal.

Desde ese momento el compliance comienza a tener relevancia en México ya que con este mecanismo se puede excluir de responsabilidad penal a la empresa. Esto quiere decir que, como mencionamos anteriormente, el compliance no es más que la prevención de los daños morales que puede tener una empresa o de responsabilidad penal. Si en dado caso no se pudo prevenir, el compliance serviría para que, en caso de tener un juicio en contra de la empresa, este sirve para demostrar que no hay responsabilidad penal ya que toda la estructura organizacional de la empresa comienza y termina con el compliance.